Pese a que cada vez hay más familias lesboparentales, también hay infinitas dudas, desconocimiento y falta de información sobre los procesos y técnicas de fertilidad. Pero este desconocimiento ha llegado a su fin, aquí te presentamos una pequeña guía respecto a los tratamientos más adecuados y el acceso al Banco de semen.
Si bien las técnicas y posibilidades de ser madre y padre son cada vez mayores de acuerdo a la tecnología, estas se encuentran mayoritariamente concentradas en Santiago.
Aunque muchos no lo saben, hoy es posible acceder a través de bonos de la entidad pública a este tipo de tratamientos. Conozca aquí qué requisitos se deben cumplir para poder iniciar este procedimiento en una clínica.
La Ovodonación es un tratamiento de reproducción asistida de alta complejidad, muy parecido a la Fecundación in Vitro, pero que en vez de utilizar los óvulos de la paciente, usa los de una donante anónima. Las mujeres diagnosticadas con menopausia precoz, enfermedades genéticas o baja calidad de ovocitos son las pacientes indicadas para seguir el tratamiento.
A medida que avanza el reloj biológico de la mujer, su capacidad reproductiva disminuye y, lamentablemente, es algo que no podemos controlar. Sin embargo, los actuales avances de la medicina permiten contrarrestar dicha realidad a través de tratamientos reproductivos asistidos.
Ley que entregará cobertura Fonasa a la Fertilización In Vitro (FIV) es analizada por expertos, quienes enfatizan que la ausencia de una mirada real de nuestra sociedad se posiciona como parte del problema.
A principios de este año, el Fondo Nacional de Salud (Fonasa) anunció que las personas que tengan problemas de infertilidad podrán acceder al sistema de salud privado para recibir tratamientos de alta complejidad, cubriendo el 50% del costo total de éste.
Envejecimiento y reducción de óvulos son algunas de las razones que pueden producir infertilidad. Hoy, la tecnología ofrece una nueva oportunidad para experimentar la maternidad, se trata de la ovodonación. Tratamiento que permite la fecundación con óvulos donados y transferidos al útero de la madre, una tendencia que ha crecido en el país, la cual ha permitido más de 3 mil nacimientos.
Hace 3 años Rocío Muñoz y Susana Perez tuvieron a su hijo Rafael, concebido por inseminación artificial. Al igual que otras guaguas nacidas en familias lesboparentales, Rafael fue registrado como “hijo de mamá soltera”, porque la ley chilena no reconoce a sus dos madres. Sin embargo, su historia dio un giro inesperado cuando Rocío y Susana lograron inscribirlo en la libreta del AUC, pese a que el Registro Civil niega este derecho a parejas del mismo sexo. Su insólito caso refleja el desamparo legal que vive un número creciente de niños en Chile, cuyas familias aún no son validadas por el Estado.
Para las parejas lesbianas en Chile lograr la maternidad se convirtió en un obstáculo, donde diversos centros médicos niegan el acceso a tratamientos de reproducción asistida por el hecho de no cumplir con las características de una pareja heterosexual o de un matrimonio tradicional. Este es el caso de Danitza y Elena, quienes tras dos años de impedimentos y rechazos, lograron tener un hijo a través de inseminación artificial.